Descripción
Aquel Día, Por Un Largo Rato, Piquito No Pudo Decir Absolutamente Nada. Era Tan Obvio: Lo Que Su Mamá Tenía En La Panza No Eran Empanadas. Cuando Pudo Reaccionar, Exclamó: ¿Un Qué? ¿Un Hermanito?. Pero Con El Tiempo, Pronto Entendió Que Las Aventuras Se Iban A Multiplicar Y Las Carcajadas Sonarían Más Intensas En La Casa.
Una Historia Sobre El Momento En Que Se Empieza A Agrandar La Familia, Los Miedos Y Las Preocupaciones Por Perder El Cariño De Los Padres, Pero Sobre Todo, Acerca Del Amor Y El Compañerismo Entre Hermanos.





